El presidente de Unión Sanabresa denuncia la «lamentable situación» de los pueblos de la comarca
ANTONIO CORNEJO (*) El fin primordial de la Administración, siempre fue y más en democracia, conseguir el mayor bienestar para los administrados, pero los intelectuales y poderosos de nuestra Autonomía, con los que colaboran algunos de nuestros representantes que son manejados como marionetas, nos pretenden subyugar aplicándonos una inadmisible forma de gobierno, más semejante a una oligarquía o tiranía que a los que nos venden por democracia.
Estos tecnócratas avasalladores, para nada reconocen a los sanabreses los derechos que le otorgan tanto la Constitución como las demás Leyes Fundamentales de nuestro Estado, y su única pretensión es el desalojo de los sanabreses de su territorio y la usurpación de sus bienes y derechos, empeñados a su vez, que sigamos viviendo en la miseria a que nos tienen condenados.
Los pueblos de Sanabria, disponen de recursos suficientes para poder vivir en la mayor opulencia concebible, refiriéndonos a las energías renovables.
¿Qué harían los pueblos con 50, 100 o 500 millones de las antiguas pesetas al año y los ayuntamientos con los ingresos de licencia de obras, el IBI, el IAE, y los BICES? Esto que es una realidad en algunos pueblos, hemos de intentar luchar para que lo sea en todos y regresen a Sanabria los que tuvieron que emigrar.
Si estos tiranos oligarcas, nos niegan nuestros derechos, alegando la utilidad pública del Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores o las zonas CEPA, que se nos expropie o que se avengan al entendimiento de compensación que se determina en la amplia legislación nacional y que a cada propietario, pueblo o ayuntamiento se le ingresen las cantidades compensatorias de las restricciones a los cuales se le imponen.
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural del Lago de Sanabria, puede conceptuarse como la mayor aberración jurídica concebible, para nada se contemplan los derechos que la Constitución concede a los titulares de los mismos, hasta tal extremo que nos imponen unas mil quinientas restricciones y que las sanciones están comprendidas, entre 500 Euros, la mínima y 2.000.000 de Euros la máxima.
Opinamos que a los conquistadores de Sanabria no les quedaría otra alternativa para identificarnos que colocarnos el crotal en la oreja o el microchip en el cuello, con cuya identificación tendríamos acceso a las escasas propiedades que nos permitan utilizar. Seremos conceptuados como una rara especie humana a la que admiraran los turistas, antes de nuestra total extinción y que tendrán que pagar a los conquistadores por admirar todo lo nuestro.
Los sanabreses defendían sus rebaños de los ataques de los lobos de color pardo, con la colocación de carlancas en el cuello de los mastines, ahora tendremos que ponerlas los sanabreses para defendemos de los lobos de otro color.
Muchos, nos estamos engalanando ya, para recibir el abrazo de los políticos cuando vengan por nuestro voto electoral.
Es inconcebible que en esta llamada democracia, no se respete a los sanabreses, las propiedades y derechos que le conceden las Leyes, siendo personas ineptas y sin escrúpulos los que pretenden imponernos sus voluntades, sin que se les exija responsabilidad y a los que también habría que investigar.
Con estas manifestaciones estamos totalmente convencidos de no conseguir nada y de perder el tiempo, porque la administración de la Junta de Castilla y León, conoce muy bien nuestra indefensión por falta de los recursos y medios económicos que a ella le sobran y convencidos estamos de que contra este gigante no podemos luchar, pero sí podemos pretender incorporarnos a otra forma de gobierno que tiene reconocidos a sus pueblos todos y cada uno de los derechos que las leyes les conceden, para lo cual habrían de unirse los sanabreses en cualquiera de las formas de los grupos de presión.
(*) Presidente de la Asociación "Unión Sanabresa"